Esta inmersión es apta tanto para buceadores inexpertos como avanzados. De hecho, se puede avanzar a lo largo de la cresta hasta una batimetría que no exceda los -18 mt y admirar todos los coralígenos que dominan toda la zona. Puedes hacer encuentros con cremalleras en los meses cálidos que dan a las diversas grietas en la pared, y en los períodos adecuados también puedes encontrarte con serviolas. La inmersión para buceadores expertos consiste en alcanzar una altitud de -40mt donde se pueden observar grandes peñascos que suelen ser refugio de algunas langostas doradas, luego siguiendo por la pared una mezcla de gorgonias amarillas y grietas repletas de coralígenos que esconden tanto meros como meros blancos. besugos Esta pared tanto en la parte profunda como en la cercana a la superficie está llena de nudibranquios y parazoantus y astroides. De hecho, esta inmersión es muy demandada por fotógrafos y aficionados a la biología.
Torre de Grado
Nada más sumergirnos seguiremos la roca que nos llevará a una primera profundidad de 20 metros, e inmediatamente notamos la espesa presencia de gorgonias blancas y amarillas. De repente tras un desplome de unos 10 metros nos encontraremos con una pared llena de gorgonias amarillas, esponjas y corales, ya medida que avanzamos por la cresta que se hunde hacia el prohibitivo queote las gorgonias amarillas dan paso a las gorgonias rojas. A 40 metros el espectáculo es todo un fuego de colores y en un borde hay una clavata paramucea única en esta zona. A medida que subimos hacia la torre nos encontramos con un fondo muy diferente, pues a nuestros ojos aparecen hernómicas y profundas rendijas que esconden meros, langostas y en los meses de junio y septiembre no es difícil toparse con grandes serviolas. No se recomienda esta inmersión cuando ya hay corriente en la superficie.